Archivos Mensuales: octubre 2012

LA NEUROBIOLOGÍA DEL APEGO SEGURO

“Una de las grandes falacias que muchos científicos tienen es que todo lo que es anterior al nacimiento es genético y todo lo que es después del nacimiento es aprendido. No es el caso. Hay más material genético en la corteza cerebral a los 10 meses. Mucho, mucho más que lo que hay al nacer. Los genes se están programando durante el primer año. No se detienen en el nacimiento. Y los genes que codifican las conexiones entre esas partes del cerebro que están surgiendo después, por tanto, están en un estado muy activo durante el primer año (…) La maduración es una experiencia dependiente. No es que los genes codifiquen todo lo que se va a integrar. Se necesitan cierto tipo de experiencias para que el cerebro crezca. Y las partes más importantes del cerebro que estamos observando que crecen durante el primer año en mi opinión son aquellas que están involucradas con las funciones emocionales y sociales del niño. Ésas son. Y están incrustadas en el vínculo de apego. Para que esas partes del cerebro crezcan, que son parte del sistema límbico involucrado en lo emocional, se necesitan ciertas experiencias, y esas experiencias están incrustadas en la relación entre el cuidador y el infante. Si son positivas, si están reguladas, tendremos una situación óptima, y literalmente la potencialidad de los genes será actualizada correctamente (…) Los sistemas genéticos que codifican las conexiones de las partes más altas del cerebro que participan en la función socioemocional (…) son afectados por las hormonas que son estimuladas en la relación entre la madre y el infante. Cuando la madre y el infante están en una danza diádica, cuando están sintonizados entre sí, sus sistemas psicobiológicos están literalmente co-regulándose entre sí, por ejemplo sus sistemas de endorfinas se están regulando entre sí mutuamente, y sabemos de hecho que los sistemas de endorfinas regulan a los genes (…) La relación de apego regula directamente el genoma, la manera en que los genes van a codificar, las proteínas, etc. Esto está lejos de la idea de qué es naturaleza y qué es crianza. Van juntos, y las primeras interacciones genes-medio se encuentran en la interacción psicobiológica entre la madre y el infante” (Allan Schore).